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martes, 10 de febrero de 2009

Matapalabras,


Acompaña a las palabras en el camino de salida. Cinoc es "matapalabras":

"Trabajaba en la actualización de los diccionarios Larousse. Pero, mientras otros redactores se dedicaban a la búsqueda de voces y significaciones nuevas, él, para dejarles sitio, debía eliminar todas las palabras y acepciones que habían caído en desuso."

Georges Perec, La vida instruciones de uso

Para dejarles sitio, como si se hiciese impracticable vivir entre tanto cuerpo callado, entre tanto muerto. Y el diccionario de la RAE, así Kowalski, aún conserva en sus entradas -es su trabajo en la vertiente embalsamadora, supongo- las acotaciones ant. -antiguo, anticuado, anterior a 1500-, desus. -desusado, anterior a 1900-, y p. us. -poco usado, puede que alguna vez desde 1900 pero, desde luego, no en los tiempos que corren- como sendas lápidas para que uno, en las fechas señaladas, pueda ir a ver a los abuelos, para que uno pueda incluso, dado el caso, ejercer el insigne oficio de ladrón de tumbas, de despiertamuertos. Legiones de Cinocs procesando textos y escuchando alcobas, listos para dar la voz de alarma respecto a la conveniencia de añadir un p. us. a la voz "refocilar", porque, desengañémonos, eso no está ya en las voces de los hombres y ya nadie goza de ese modo, al menos, desde 1900.

Después de cincuenta y tres años dedicados a la sepultura, Cinoc se ha jubilado.

"Había hecho desaparecer cientos y miles de herramientas, técnicas, costumbres, creencias, dichos, manjares, juegos, apodos, pesos y medidas; había borrado del mapa decenas de islas, centenares de poblaciones y ríos, millares de cabezas de partido; había relegado a su anonimato taxonómico centenares de tipos de vaca, especies de pájaros, insectos y serpientes, peces un poco especiales, variedades de moluscos, de plantas no del todo idénticas, tipos particulares de frutas y verduras; había hecho desvanecerse en la noche de los tiempos a cohortes de geógrafos, misioneros, entomólogos, Padres de la Iglesia, literatos, generales, Dioses y Demonios."

George Perec, La vida instrucciones de uso

Y, como si Cinoc hubiese sido consciente de una herencia malversada, así Kowalski, un buen día emprende el camino contrario y acompaña a las palabras en el viaje de regreso. No es una recuperación sistemática. Es una recuperación que pretende revivir significados, así Kowalski, y entonces sólo es posible practicarla a condición de que uno, Cinoc, se encuentre en la situación de ser aún hablado por las voces muertas, así Cinoc.


Nota: De algún modo vago, toda esta historia vive entre la acepción tercera y cuarta de la voz "curioso, sa" del diccionario de la RAE.


martes, 21 de octubre de 2008

Desde nada (ex nihilo),


Centellea una voz en el silencio. Oigo los crujidos de la oscuridad resquebrajándose. Ahora puedo sentir, en mi rostro, el aire frío y puro que penetra por las grietas abiertas en esta perpetua ceguera. Consigo aspirar una gran bocanada de aire helado, y noto cómo una vieja costra se desprende de mis pulmones, ahora calientes. Casi al instante mi interior se torna incandescente con un estallido súbito y brillante. Y entonces ocurre: un gran latido rojo y furioso. Tomo aliento y grito con todas mis fuerzas:


¡QUÉ OSCURO ES EL ESTIÉRCOL! ¡QUÉ HERMOSA ES LA MIERDA!




miércoles, 30 de julio de 2008

El silencio,


El día que a esa voz yo le sepa tomar el pulso tal vez diga algo sobre un palo del Poema del cante jondo o quizá advierta algún tema en el Romancero gitano. Hasta que llegue ese día improbable, cuando él habla yo me callo.


El silencio,

Oye, hijo mío, el silencio.
Es un silencio ondulado,
un silencio,
donde resbalan valles y ecos
y que inclina las frentes
hacia el suelo.

Federico García Lorca, Poema del cante jondo


domingo, 23 de marzo de 2008

Kraus, La muerte en el tópico


"Lo que caracteriza a la técnica es que no es capaz de producir tópicos nuevos pero deja al espíritu humano en un estado en que no puede prescindir de los viejos. En esta dualidad de una vida cambiante y de una forma de vivir que viene de antiguo, vive y crece el mal del mundo."

Karl Kraus, citado por Walter Benjamin en Karl Kraus

Para Kraus las cosas se plantean, más o menos, del siguiente modo: la mano que tiende la técnica en la dirección de la palabra bajo la forma de la prensa y, a través de esta, en el tópico, agota la imaginación humana. La recurrencia del lenguaje técnico-periodístico fabrica una envoltura alrededor del hombre que lo incapacita fundamentalmente para representarse adecuadamente los nuevos efectos de la técnica, efectos que finalmente se desplegarán del modo más atroz imaginable en la máquina de guerra. Pero el reconocimiento del papel negativo de las formas discursivas del periódico en la difusión técnica incontrolada -que aproxima razonablemente el pensamiento de Kraus al de Günther Anders en la denuncia de aquel "desnivel prometéico"-, tiene un segundo tramo positivo que se pone de manifiesto tras el estallido del conflicto de 1914. En el artículo titulado "En esta gran época" -primera manifestación de Kraus tras el incio del choque-, sitúa el lugar de la prensa entre las fuerzas técnicas beligerantes. Extraer un fragmento representativo es prácticamente imposible y, en rigor, debería tomarse el texto completo como un único y certero golpe, pero bastarán los siguientes para notar el cariz que toma la cuestión:

"Hay naciones distintas y una sola prensa sin embargo. El telegrama es un arma como la granada, que tampoco tiene ninguna consideración con ninguna circunstancia."

"[La prensa] durante décadas de ejercicio ha llevado a la humanidad al grado justo de escasez de fantasía que le hace posible una guerra de exterminio contra sí misma. Como gracias a la desmedida prontitud de sus aparatos le ha ahorrado toda capacidad para tener experiencias y para desarrollarlas en su espíritu, todavía puede implantarles el valor imprescindible para afrontar la muerte hacia la que se precipita. Cuenta para ello con el resplandor de las cualidades heroicas, y sus abusos del lenguaje sirven para embellecer una vida de la que se abusa como si la eternidad hubiera reservado su clímax para la época en la que vive el reportero."

Karl Kraus, "En esta gran época"

Bajo la perspectiva del agotamiento experiencial que diagnostica Kraus, podemos releer aquella expresión de Benjamin (vid. La voz) en la que se alude al silencio de los soldados, que volvieron de unas trincheras en las que se debió luchar contra la ingeniería antes que contra el hombre.


lunes, 4 de febrero de 2008

Una fisiología del silencio,


"Sé que, por algún rincón de mí, hay un diablo que no puede morir. No me hace falta un oído aguzado para las torturas refinadas ni tampoco el sentido del gusto para el vinagre de la sangre, sino solamente el silencio sordo que presagia un quejido prolongado. Entonces reconozco el peligro. Y si me vuelvo hacia el Mal despótico y envilecedor, sube por los aires, al cerebro, a las paredes, divinidad súbita, severa y destructora.
Estás inmóvil y esperas. Te estás esperando. Pero ¿qué vas a hacer contigo? ¿Qué te vas a decir, rodeado como estás de tanto no-decir?
¿Qué pasa a través del silencio? ¿Quién pasa? Es tu mal que está pasando a través de ti, fuera de ti, es una omnipresencia de tu misterio negativo.
¿Piensas en lo que quieres ser? Tus pesares no tienen futuro. Ni ningún futuro es tuyo. En el tiempo ya no tienes cabida; en el tiempo yace el horror.
Y entonces te vas. Al marcharte te olvidas. Y en tu caminar eres otro y siendo, ya no eres."

E.M. Cioran, Breviario de los vencidos


martes, 11 de diciembre de 2007

Dadá 3, Lenguaje sin lenguaje


Marzo de 1916, pocos días después del estallido de Verdún y sólo un més después de la apertura del Cabaret Voltaire, Hugo Ball escribe:

"El hecho de que la imagen del hombre esté desapareciendo poco a poco de la pintura de esta época y que todas las cosas ya no aparezcan más que en estado de descomposición es otra prueba de lo desagradable y manido que se ha vuelto el rostro humano y lo abominable de cada uno de los objetos de nuestro entorno. La poesía ya está casi decidida a abandonar el lenguaje por razones análogas. Son cosas que, tal vez, nunca se hayan dado hasta ahora."

Hugo Ball, La huida del tiempo (un diario), 5.III.1916

Puede introducirse matices a cada una de las frases de este párrafo y, aun así, sigue siendo certero al señalar cierta tendencia que de un modo indudable comienza a marcarse desde los primeros años del siglo XX: así cómo el hombre ha llegado a ser un extranjero de sí mismo, ha llegado a ser también un extranjero de sus palabras. El silencio inicia su travesía o, al menos, se muestra del modo más virulento.
En 1902 se publicaba Ein Brief de Hugo von Hofmannsthal -conocida también como Carta de lord Chandos-, y se inauguraba en la centuria una sospecha que poco después sería una decidida certeza: las palabras pierden valor, las palabras nos están abandonando, las palabras ya no alcanzan a tocar las cosas.

"He perdido por completo la capacidad de pensar o hablar coherentemente sobre ninguna cosa."

Hugo von Hofmannsthal, Carta de lord Chandos

Pero lo que en Hofmannsthal aparece como síntoma en Dadá se convertirá en táctica. Táctica para explicitar lo que en el tiempo es sintomático, aquello que es tendencia. A la vez, apropiación del espacio dejado por la retirada del lenguaje y creación de una poesía que abandone la palabra y que, pese a todo, se erija como poesía. Partir del "no hay lenguaje" para que haya otro lenguaje, ahora tan inexpugnable como sea posible. Un lenguaje que no sirva y que no pueda estar al servicio de la malversación del lenguaje. La poesía fonética, "los versos sin palabras" parten desde el principio con este programa como trasfondo:

"Con este tipo de poemas sonoros se renunciaba en bloque a la lengua, que el periodismo había vuelto corrupta e imposible. Suponía una retirada a la alquimia más íntima de la palabra, se abandonaba incluso la palabra para preservar así un último recinto santísimo para la poesía. Se renunciaba a hacer poesía de segunda mano: es decir, a asumir palabras (por no hablar ya de frases) que no se hubieran acabado de inventar para uso propio, enteramente nuevas y flamantes."
Hugo Ball, Ibíd., 24.VI.1916

En la deriva de la Sprachkritik y en la manifestación de la Sprachkrise, Dadá es una avanzadilla irrenunciable y, por ello, cualquier estrategia textual que después de los años '20 asuma el silencio y la pobreza del lenguaje como reto bebe sangre Dadá.


sábado, 1 de diciembre de 2007

Lección de conversología,

"La conversación. Vd. puede, si quiere, contar anécdotas. Para ello, hay muchos medios de hacerse con un selecto repertorio. Si no encuentra nada que decir, puede encender un cigarrillo. Hay quienes recurren al alcohol, otros a las drogas. Es necesario poseer una magnífica memoria. Ante todo lo que Vd. cuente debe interesar al oyente, porque de otra manera, no habrá conversación. Evite los silencios prolongados. Pero ¿qué gran conversador no ha tropezado alguna vez con un silencio prolongado?"

Leopoldo María Panero, Así se fundó Carnaby Street


viernes, 22 de junio de 2007

De un lado, del otro

"Todo lo que se dice se revela a la corta o a la larga como absurdo, pero, si lo decimos convincentemente, con la más increible vehemencia de que somos capaces, no es al fin y al cabo un crimen, dijo. (...) Unas veces somos artistas de la palabra, otras artistas del silencio, y perfeccionamos ese arte al máximo, dijo, nuestra vida es precisamente interesante en la medida en que hemos podido desarrollar tanto nuestro arte de la palabra como nuestro arte del silencio"

Thomas Bernhard, Maestros Antiguos


lunes, 4 de junio de 2007

Vivos muertos y muertos vivos,

La danza macabra es tan cotidiana como los detergentes, los refrescos, los multimedia de última generación o el comercio con sus imágenes. Nosotros tras ellos como muertos que entierran a sus muertos, como vivos que entierra su vida para no saber si aún se puede o no se puede querer vivirla, querer vivirla de esta manera. Morir de que se vive para vivir todas las muertes cotidianas y amar la muerte por desagradecida que sea. Algo se ha confundido, algo se ha puesto del revés o se ha desprendido para colisionar con todo cuanto se cruza en su camino en nuestras cabezas, en las calles, en nuestras camas, cuando se apaga la luz de la mesilla y no sabemos si nuestra cara es la misma a oscuras, si nuestro cuerpo es nuestro cuerpo bajo las sábanas.

A veces, entre el silencio anodino de esta vida imposible aparecen voces para escupirle sus miserias. Hoy convocamos a un sugerente "grito de asco frente al sentido común": El dinero gratis.