Acompaña a las palabras en el camino de salida. Cinoc es "matapalabras":"Trabajaba en la actualización de los diccionarios Larousse. Pero, mientras otros redactores se dedicaban a la búsqueda de voces y significaciones nuevas, él, para dejarles sitio, debía eliminar todas las palabras y acepciones que habían caído en desuso."
Después de cincuenta y tres años dedicados a la sepultura, Cinoc se ha jubilado.
"Había hecho desaparecer cientos y miles de herramientas, técnicas, costumbres, creencias, dichos, manjares, juegos, apodos, pesos y medidas; había borrado del mapa decenas de islas, centenares de poblaciones y ríos, millares de cabezas de partido; había relegado a su anonimato taxonómico centenares de tipos de vaca, especies de pájaros, insectos y serpientes, peces un poco especiales, variedades de moluscos, de plantas no del todo idénticas, tipos particulares de frutas y verduras; había hecho desvanecerse en la noche de los tiempos a cohortes de geógrafos, misioneros, entomólogos, Padres de la Iglesia, literatos, generales, Dioses y Demonios."
Y, como si Cinoc hubiese sido consciente de una herencia malversada, así Kowalski, un buen día emprende el camino contrario y acompaña a las palabras en el viaje de regreso. No es una recuperación sistemática. Es una recuperación que pretende revivir significados, así Kowalski, y entonces sólo es posible practicarla a condición de que uno, Cinoc, se encuentre en la situación de ser aún hablado por las voces muertas, así Cinoc.
Nota: De algún modo vago, toda esta historia vive entre la acepción tercera y cuarta de la voz "curioso, sa" del diccionario de la RAE.


