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martes, 12 de agosto de 2008
Vacaciones, tal vez
publicado por B.J. Turner y eran las 14:24 15 comentarios
Etiquetas: Textos de nada
miércoles, 6 de agosto de 2008
Yo, ameba
Paseando por el Quai des Célestins, Horacio Oliveira -Oracio Holiveira- encuentra unas hojas secas llenas de algo que es y no es hojas secas -polvo de oro viejo, tierras profundas, aroma de musgo. Al llegar a casa las prende en la pantalla de una lámpara. En su visita, Ossip no advierte la novedad en la decoración. En cambio, la misma lámpara ante la visita de Etienne recibe sugerentes comentarios. Oliveira, hábil en sintetizar metafísicas de lo cotidiano, emprende el vuelo:"Imagino al hombre como una ameba que tira seudópodos para alcanzar y envolver su alimento. Hay seudópodos largos y cortos, movimientos, rodeos. Un día esos se fijan (lo que llama la madurez, el hombre hecho y derecho). Por un lado alcanzan lejos, por otro no una lámpara a dos pasos. Y ya no hay nada que hacer, como dicen los reos, uno es favorito de esto o de aquello. En esa forma el tipo va viviendo bastante convencido de que no se le escapa nada interesante, hasta que un instantáneo corrimiento a un costado le muestra por un segundo, sin por desgracia darle tiempo a saber qué,
le muestra su parcelado ser, sus seudópodos irregulares,
la sospecha de que más allá, donde ahora ve el aire limpio,
o en esta indecisión, en la encrucijada de la opción,
yo mismo, en el resto de la realidad que ignoro
me estoy esperando inútilmente."
"El mundo es una figura, hay que leerla. Por leerla entendamos generarla."
publicado por B.J. Turner y eran las 17:54 2 comentarios
Etiquetas: Julio Cortázar, La identidad
lunes, 4 de agosto de 2008
Yo, teatro sin teatro
Para David Hume las cosas se iban resolviendo más o menos bien. Parecía fácil mostrar que las ideas complejas dependían de ideas simples y que estas, a su vez, eran correlatos de las impresiones simples, auténticos nexos de unión con la realidad viva. A la luz de esta división conceptual perfectamente analítica iba avanzando el Tratado de la naturaleza humana hasta que, a la altura de la sección VI de la parte IV apareció el maldito Yo. La identidad personal, la presencia de un mismo Yo surcando de un extremo a otro nuestra existencia, parece cualquier cosa excepto un hecho inmediato pues, ¿de qué impresión o conjunto de impresiones simples extraigo dicha idea? Por más impresiones que logremos dejar a un lado, nunca aparece detrás la impresión del Yo manifestándose.La salida de este atolladero la ejecuta David Hume a partir de dos símiles, cada cual de mayor calibre plástico. Según el primero, todo hombre es un haz de percepciones:
"Dejando a un lado algunos metafísicos [...], me atrevo a afirmar del resto de los hombres que no son más que un enlace o colección de diferentes percepciones que se suceden las unas a las otras con una rapidez inconcebible y que se hallan en un flujo y movimiento perpetuo."
"El espíritu es una especie de teatro donde varias percepciones aparecen sucesivamente, pasan, vuelven a pasar, se deslizan y se mezclan en una infinita variedad de posturas y situaciones. Propiamente hablando, no existe simplicidad en ellas en un momento ni identidad en diferentes, aunque podamos sentir la tendencia natural a imaginarnos esta simplicidad e identidad. La comparación del teatro no debe engañarnos. Sólo las percepciones sucesivas constituyen el espíritu y no poseemos la noción más remota del lugar donde estas escenas se representan o de los materiales de que están compuestas."
Todo sugiere, además, que cuando termina la actuación no sólo desaparecen los actores, la escenografía, las luces, sino con ellos también el teatro mismo.
publicado por B.J. Turner y eran las 12:55 0 comentarios
Etiquetas: David Hume, La identidad
viernes, 1 de agosto de 2008
La trompeta torcida de Dizzy,
El nombre de Dizzy Gillespie es también bebop, está en los libros, no hace falta redundar en ello. Yo llegué a él por Charlie Parker, por el Bird and Diz -1950- y por la grabación del directo en el Massey Hall de Toronto del 15 de mayo de 1953 -Jazz at Massey Hall, con Charles Mingus, Bud Powell y Max Roach. Tardé años en ver una imagen del trompetista y, al encontrarla, me pregunté lo que cualquiera se preguntaría: ¿pero qué demonios le ha pasado a esa trompeta?La trompeta de Dizzy Gillespie, y es una imagen ya típica del bebop, apunta al cielo con una inclinación aproximada de 45º. Sobre este instrumento excéntrico hay dos historias. La primera sitúa su origen en Manchester, en 1937, donde Dizzy fue a recalar acompañando a la Teddy Hill Orchestra. Al parecer, Dizzy encontró a un trompetista que, debido a su incipiente ceguera, utilizaba un instrumento semejante por razones de visibilidad.
La segunda historia no cuenta con trompetistas ciegos pero sí con una fecha y un lugar concreto: 6 de enero de 1953, Snooky Club, NY. Durante la celebración del cumpleaños de su esposa Lorraine en el Snooky, Dizzy improvisó junto con otros músicos una jam session hasta que, solicitado por unos periodistas, hubo de abandonar el local. Durante su ausencia dos conocidos cómicos, Stump & Stumpy, ocuparon el escenario y en un avatar de su actuación uno de ellos cayó sobre la trompeta de Dizzy. A su regreso, el trompetista encontró su instrumento magullado, pero no muerto, así que continuó toda la noche tocando como si nada hubiese ocurrido:
"En un primer momento no conseguía sacarle las notas exactas, pero poco a poco me fui acostumbrando a ese nuevo sonido, mucho más dulce. Toqué así el resto de la noche y, al día siguiente, la llevé para que la arreglaran. Días después, tocando otra vez con la trompeta enderezada, comencé a añorar aquella sonoridad, así que me dirigí a la fábrica Martin, que hacía las trompetas que yo usaba, y les pedí que me fabricaran una torcida. Me dijeron que estaba loco, y les respondí que sí pero que la quería, y ya he tocado con ese instrumento el resto de mi vida."
publicado por B.J. Turner y eran las 11:24 5 comentarios
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miércoles, 30 de julio de 2008
El silencio,
El día que a esa voz yo le sepa tomar el pulso tal vez diga algo sobre un palo del Poema del cante jondo o quizá advierta algún tema en el Romancero gitano. Hasta que llegue ese día improbable, cuando él habla yo me callo.
El silencio,
Oye, hijo mío, el silencio.
Es un silencio ondulado,
un silencio,
donde resbalan valles y ecos
y que inclina las frentes
hacia el suelo.
Federico García Lorca, Poema del cante jondo
publicado por B.J. Turner y eran las 2:33 0 comentarios
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sábado, 26 de julio de 2008
White Russian mood,
into old fashioned glass filled with ice. Float fresh
cream -3/10- on the top and stir in slowly.
Espátula en mano, nos hemos deshecho del papel pintado que cubría el fondo para sustituirlo por este hermoso blanco y, como en aquel texto de Mrozek, lo que antes estaba aquí ahora está allá y lo que estaba allá ahora está en medio. Algunos cambios tienen sus razones mientras otros se destacan por ser por completo poco razonables. La incorporación del blanco escrupuloso se debe, sin duda, a cierto amor por el negro. Como decía Emil Ruder en Typography, "los signos tipográficos impresos sobre el papel blanco cautivan, activan y regularizan la luz". Además, si en una página impresa todo habla desde todas partes, en el anterior formato había demasiadas cosas hablando al mismo tiempo, el ruído era excesivo.Un cambio poco razonable es el que compromete al ancho de la línea. Un renglón que supere los 70 caracteres es, necesariamente, un renglón poco legible. Ahora los tragos son largos, y las líneas de los textos sin ilustrar superan con creces los 100 caracteres. Cualquiera de los viejos nuevos tipógrafos lo desaconsejaría. En cambio, los nuevos nuevos tipógrafos harán aspavientos ante el hecho de que los hipervículos dentro del cuerpo del texto ya no resaltan con un color completamente diferente. Están matizados con un tono gris fuerte, como si de una puerta camuflada en la pared se tratase.
Por lo demás, el despiece continúa.
publicado por B.J. Turner y eran las 12:09 9 comentarios
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miércoles, 23 de julio de 2008
Téngalo claro,
"Lo más importante en la vida es emitir juicios a priori sobre todas las cosas. Parece ser, en efecto, que las masas están equivocadas y que los individuos siempre tienen razón. Hay que abstenerse de deducir normas de conducta al respecto, pues no necesitan ser formuladas para que alguien las siga. Sólo dos cosas son importantes: el amor, en todas sus formas, con chicas bonitas, y la música de Nueva Orleans o de Duke Ellington. El resto debería desaparecer, pues el resto es feo."publicado por B.J. Turner y eran las 11:08 0 comentarios
Etiquetas: Boris Vian, Duke Ellington, Jazz
sábado, 19 de julio de 2008
Contribuciones al destino de Aquiles y la flecha,
En capítulos anteriores:
B: Sólo tengo una idea muy vaga, por lo que te invito, en la medida en que quieras, a que hagas un escrito sobre la cuestión y me lo mandes al mail. De ahí podría salir un buen post.
A: Por supuesto que tendrás tu escrito en breve.
Y, por supuesto, días después Antoni envía el siguiente escrito en el que todo queda aclarado:
Soy consciente del trabajo que cuesta leer matem´ticas despu´s de tiempo sin hacerlo, pero intentar´ exa e e plicarme con detalle aunque sea sacrificando la brevedad (lo que intentar´ hacer m´ e ınimamente). De las cosas que estar´ bien recordar, la m´s importante quiz´s es la siguiente propiedad sobre los ıa a a n´meros, y es que para cualesquiera n´meros x, y, z se cumple u u x(y + z) = xy + xz. La utilizar´ frecuentemente tanto de izquierda a derecha (en este sentido, a veces se llama propiedad e distributiva) como de derecha a izquierda (llam´ndose en este caso sacar factor com´n). a u No puedo resistir la tentaci´n de decir que lo mejor sobre los c´lculos ser´ que los siguiera uno mismo o a ıa con l´piz y papel, aunque no insistir´ en ello. a e 1. Aquiles y la tortuga Aunque aqu´ ver´ la superaci´n de la paradoja de la flecha, no quer´ escaparme sin mencionar la de ı e o ıa Aquiles y la tortuga, mencionada en el post que tiene por entrada Zen´n se divierte 1 y que aqu´ repito: o ı Aquiles, siendo el corredor m´s veloz, fue retado por la tortuga a una carrera y al ser la tortuga a tan lenta, seguro que a Aquiles no le importar´ dejarle una cierta ventaja. La carrera empez´ y ıa o en el tiempo que tard´ Aquiles en alcanzar la posici´n de la tortuga, ´sta hab´ cambiado y ya o o e ıa no era la de antes, en el tiempo que tardaba Aquiles en alcanzar esta nueva posici´n, ´sta, por oe lenta que fuera la tortuga, hab´ vuelto a cambiar, etc. De manera que Aquiles nunca lleg´ a ıa o alcanzar a la tortuga. Es decir, ni siquiera si la meta estuviera a una distancia infinita de la salida lo har´ ıa. Esto es poco menos que una falacia: se trata de un error de punto de vista. Ve´moslo a la asquerosamente a fr´ luz de la f´ ıa ısica y las matem´ticas. Sup´ngase que la velocidad de Aquiles es constantemente igual a va > 0 a o y tomamos la salida como origen de referencias, y que la tortuga, a una distancia st > 0 de la salida se mueve con una velocidad 0 < sa =" va" st =" st" sa =" st" t =" st" t =" st" t =" st" t=" st" n="0" xn =" n2" yn =" n" xn =" 1," 1 =" 0," yn =" 1," 1 =" 0," n =" 0." 21 =" 0"> 0, as´ lo que se quiere ver3 es que 2 + 4 + 8 + . . . = l, es decir, que esa ı, suma infinita de distancias es justamente l, que es un n´mero finito. Antes de nada, hay que darse cuenta u l l l l que 2 + 4 + 8 + . . . = 2 + 2l2 + 2l3 + . . . + 2ln + . . .. Llamemos sn a la suma parcial n–´sima, esto es, e l l l l + + + ... + n. 2 22 23 2 N´tese que lo que se quiere comprobar, con esta notaci´n, es que l´ sn = l. Veamos qu´ pasa si o o ım e multiplicamos 1 por sn : 2 sn = 2 En efecto, si uno prefija una distancia > 0, basta con tomar un n que sea mayor que log2 1 , que siempre existe pues los n´meros reales tienen una propiedad que se llama “arquimediana”que asegura la existencia de dicho n, y a partir de ese n, ya u todos los t´rminos de la sucesi´n distan de 0 menos que el que hayamos escogido. e o 3 Ejercicio: Conv´nzase por s´ mismo que efectivamente as´ es. e ı ı 2 1 l l l 1l l sn = + 2 + 3 + . . . + n−1 + 2 222 2 2 n l l l l l = 2 + 3 + 4 + · · · + n + n+1 . 2 2 2 2 2 = 1l 1l 1l 1l 1l + + ... + + = + 2 3 n−1 22 22 22 22 2 2n Obs´rvese que si ahora hacemos la resta sn − 1 sn hay muchos t´rminos que se cancelan, concretamente e e 2 queda l l 1 sn − sn = − n+1 . 2 22 Y ahora s´lo queda darse cuenta que sn − 1 sn = (1− 1 )sn y podemos despejar sn teniendo como resultado o 2 2 sn = l 2 − 1 l 2n+1 −1 2 = l 2 − l 2n+1 1 2 =2 l l − n+1 22 . Y ahora, acord´ndonos que l´ 21 = l´ 2n+1 = 0, s´lo queda tomar l´ a ım n ım 1 o ımites y queda l´ sn = l´ 2 ım ım l l − n+1 22 l = 2 = l. 2 Con lo que efectivamente, la suma de infinitas distancias, puede dar lugar a una distancia finita. Sirva el siguiente cuento a modo de despedida: Cuentan que una vez, en pleno desierto, un hombre encontr´ un globo aerost´tico que se bao a lanceaba suspendido sobre su cabeza. De la cesta del globo apareci´ un segundo hombre que o pregunt´ al primero: o —¿Sabe usted d´nde estoy? o El primer hombre se qued´ mir´ndolo durante largo rato, pas´ horas y horas as´ hasta que lleg´ la o a o ı o noche y sigui´ mir´ndolo impasiblemente e incluso les sorprendi´ el alba en esa posici´n y hacia o a o o el mediod´ el que estaba abajo habl´ y lo hizo en una jerga apenas comprensible, pero lo que ıa, o vino a decir fue: —Est´ usted arriba. a A lo que el hombre del globo respondi´: o —Es usted matem´tico, ¿verdad? a —Pues s´ ¿c´mo lo ha sabido? ı, o —Pues mire usted, por cuatro razones: la primera es que usted tard´ mucho en darme la respueso ta; la segunda es que me ha costado much´ ısimo entenderlo; la tercera es que me ha contestado algo que ya sab´ desde antes de preguntarle, y la cuarta es que su respuesta no me ha servido ıa absolutamente de nada. 3
publicado por B.J. Turner y eran las 11:54 2 comentarios
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martes, 15 de julio de 2008
Asesinato terapéutico,
"Le travail est l'opium du peuple,
moi je ne veux pas finir drogué."
Boris Vian
El salario de los bueyes asciende a la cantidad de forraje estrictamente necesario para mantener la fuerza de tiro del animal. Aunque dicha retribución pueda descender drásticamente, el animal no acostumbra a atacar. El salario para un trabajador humano no es diferente al del bobino, a excepción de que su cuantía debe satisfacer condiciones material-simbólicas como las referidas a toda una serie de expectativas generadas sobre modelos de vida buena. A diferencia del animal, de un descenso drástico acompañado por la insatisfacción de dichas expectativas se debe esperar algún tipo de violencia.publicado por B.J. Turner y eran las 15:22 2 comentarios
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sábado, 12 de julio de 2008
Zenón se divierte 3,
En 1912 Marcel Duchamp pinta su Nu descendant un escalier nº2. Años después el artista manifestaría no recordar haber visto la serie fotográfica homónima de Muybridge. Sea como fuere, en ese amasijo geométrico lanzado pendiente abajo lo que se intuye es aquello que Walter Benjamin explicitaría al decir -en La obra de arte en la época de su reproductibilidad técnica- que lo que en realidad pretendía hacer la pintura de aquel tiempo era lo que poco después lograría el cine. Algo similar debió intuir el propio Duchamp al visitar el 4º Salón Anual de la Aviación de París. Cuenta la anécdota que, parado frente a una hélice, Duchamp dijo a Brancusi y Léger: "¿Hay alguien capaz de hacer algo mejor que esta hélice? ¿Acaso sabrías tú?"; de lo cual extrajo la fatal consecuencia: "La pintura se acabó".
publicado por B.J. Turner y eran las 20:11 0 comentarios
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jueves, 10 de julio de 2008
Zenón se divierte 2,

publicado por B.J. Turner y eran las 11:04 0 comentarios
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miércoles, 9 de julio de 2008
Zenón se divierte 1,
Zenón de Elea era uno de aquellos viejos griegos a los que la idea de que el ser pudiese estar constituido esencialmente desde la multiplicidad y lo perpetuamente móvil le sonaba a desmadre. De igual modo, el de Elea se negaba a aceptar la existencia del vacío y la posibilidad de que el ser continuo, como magnitud, pudiese dividirse infinitamente. Como resultado de este ideario y con la intención probable de polemizar con el pitagorismo, Zenón elaboró las paradojas que llevan su nombre y que pasan por ser los primeros argumentos por reductio ad absurdum que conserva la tradición filosófica. De las cuatro paradojas de Zenón contra el movimiento que recoge Aristóteles en la Física (239b5-240a20) dos han llegado a ser especialmente célebres: la paradoja de Aquiles y la tortuga, y la paradoja de la flecha detenida.Algunos siglos después la paradoja de Aquiles y la tortuga tuvo una fantástica revisión en clave comico-lógica en el texto de Lewis Carroll titulado Lo que la tortuga dijo a Aquiles.
La belleza de la paradoja de la flecha es visual. Lo supo Borges en aquel poema de La moneda de hierro, y lo dijo en los versos:
"Me asombra que del griego la eleática saeta
instantánea no alcance la inalcanzable meta"
Si aceptamos que se pueda determinar la posición exacta de una flecha en cada uno de los "ahora" que componen su trayectoria temporal de vuelo, debemos conceder que la flecha que vuela está parada, puesto que de una suma de posiciones fijas no puede resultar movimiento alguno. Si otorgamos que dichos "ahora" son de número infinito entonces, además, la flecha nunca llega a su destino.
Zenón no podía saber que un día la idea de límite de una sucesión llevaría al traste la fuerza argumentativa de sus paradojas. No podía imaginar tampoco que, sucedido esto, su contundencia estética se mantendría incólume.
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viernes, 4 de julio de 2008
Short story, short history
El arte del short story, de factura reciente si se compara con los géneros clásicos, ha vivido tiempos dulces en los dos siglos escasos transcurridos desde su incorporación definitiva a la literatura. Walter Benjamin, en El narrador y al hilo de la lectura de Valéry, relaciona su aparición con la voluntad de abreviación que fecunda todo el espíritu propio de una época caracterizada por el discurso informativo. La aparición del Spleen de París -verdadero antecedente del short story- en los periódicos de la época atestigua la opinión de Benjamin, pero introduce un matiz que trabaja en sentido contrario: la micronarración debe tanto al periódico como a la anécdota, vive tan cercana a la absurda crónica de sucesos como a la enrevesada narración popular de hechos pintorescos. Sea como fuere, es posible que para ella se hayan dado pocas caracterizaciones tan delicadas como la que presenta el propio Baudelaire en la dedicatoria de su libro:
"Sustraiga una vértebra y los dos trozos de esta tortuosa fantasía se unirán sin esfuerzo. Córtelo en muchos fragmentos y verá que cada cual puede existir separado."
"En algún apartado rincón del universo centelleante, desparramado en innumerables sistemas solares, hubo una vez un astro en el que animales inteligentes inventaron el conocimiento. Fue el minuto más altanero y falaz de la Historia Universal: pero, a fin de cuentas, sólo un minuto. Tras breves respiraciones de la naturaleza, el astro se heló y los animales inteligentes hubieron de perecer."
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jueves, 3 de julio de 2008
El maestro chamán africano,
Durante los últimos tres años he estado haciendo acopio de esos papelitos en los que un chamán africano especifica y ofrece sus servicios. En la actualidad cuento con una colección de unos 50 señores, maestros y profesores videntes especializados en todos los campos de la alta magia. Gracias a los profesores Abu Bakar y Mutar, descubrí que existen "enfermedades crónicas, judiciales y matrimoniales", cosa que, aunque ya intuía por los casos de amigos y conocidos, nunca me había atrevido a exteriorizar. Descubrí también el trasfondo wittgensteniano de sus prácticas en definiciones gramaticales tan bellas como "no hay problema sin solución", y consejos vitalistas de primera magnitud, como el que incluye el Maestro Baba -ni un chiste sobre el nombre de este santo barón, por favor- y que reza: "haga su vida, en vez de padecerla".
Cuál sería mi sorpresa al seguir leyendo y descubrir que la distancia de que hablaba este hombre poderoso no es la distancia habitual, la distancia que separa Cáceres de Toledo, la que indican los cuentakilómetros y vive encerrada en las cintas métricas o en las reglas de los escolares. No, no se trata de esta distancia mundana sino de una de orden metafísico, porque este hombre "desintegra a los demonios del Infierno". Y uno se imagina al Maestro Hereba desintegrando demonios a media jornada a cambio de unos honorarios ridículos en comparación a la empresa, y se pregunta por qué no se instituye de inmediato un Ministerio de Salvación y se encarga a esta persona el asunto no poco importante de terminar de una vez por todas con la condenación eterna de las almas. ¡Dios mío, cuanto talento despilfarrado!
publicado por B.J. Turner y eran las 14:45 2 comentarios
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martes, 1 de julio de 2008
La opción C,
Desde que se abrió la lata de gusanos de la asignatura de Educación para la ciudadanía, allá por marzo de 2005, se han sucedido toda una serie de artículos, comentarios, críticas y enmiendas que hoy ya son legión. Vamos allá con el enésimo, por más repugnancia que me genere la banalidad de muchos temas implicados en el problema.
Parece que, atendiendo al clima generado desde el principio, en la propuesta de la mencionada asignatura no se acertó en aquel alabado "justo término medio", y en el debate se situaron aquéllos que entendían la asignatura como exceso y aquéllos que la tachaban por pecar de defecto. O se identificaba un exceso de autoridad por parte del Estado en ámbitos de competencia exclusiva de la familia -como una Antígona raquítica, porque todo esto es muy raquítico-, o se veía que la noción de ciudadanía no agotaba las competencias que en otro tiempo tuvo el currículum de ética o de filosofía, donde se incluía la ciudadanía como otra de las manifestaciones de lo humano aparecidas al hilo de la historia de las sociedades humanas, pero no como el hilo conductor de la asignatura. Insatisfechos unos y belicosamente disgustados los otros, la legislatura fue pasando.
La objeción de conciencia es una forma de desobediencia civil. Se basa en el principio fundamental por el cual todo ciudadano puede anteponer los mandatos de su conciencia al imperio de un ley específica, que entiende como ilegítima, y actuar en consecuencia. En la medida en que se objeta a una ley específica y no a la ley en general, el objetor debe verse en la obligación de aceptar las cargas que se imponen a todo aquel que desobedece la ley. En este caso, los padres de los alumnos que no cursen una asignatura obligatoria, deben saber que sus hijos no obtendrán el título que acredita su formación. Pues bien, este es el tipo de cosas que no aprenderá -al menos en el periodo de la educación secundaria- un alumno cuyos padres por fortuna viven conocedores de las bondades de la desobediencia civil. La distancia que separa a un siervo de un ciudadano es en parte ésta. Algunos crecerán sin saberlo y, en parte, podrán vivir también así porque también sin esto puede vivirse.
publicado por B.J. Turner y eran las 20:07 3 comentarios
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